TODAVÍA no han pasado dos meses desde que EL MUNDO publicó mi articulo «clínicas patera», sobre los escándalos de los hipermercados dentales, y alguna periodista ha dicho que la corrupción de los dentistas está a la par con la de los políticos. No señora, no. Los corruptos son los empresarios que ampara la administración dándoles licencia para montar estas tiendas que explotan a los dentistas. Soy dentista y me enorgullezco de serlo. En 2011 un grupo formado por tres valientes odontólogas, y cinco odontólogos ganamos unas elecciones muy polémicas, Policía Nacional incluida. Inmediatamente nos llamó la atención Ernesto Colman y su sistema de trabajo. Era el dueño de Vitaldent. Dimos su nombre y apellidos en televisión y escribimos «da la sensación que los dirigentes de esta empresa solo tienen en mente destruir nuestra profesión con sus campañas publicitarias donde nos insultan y nos degradan socialmente».

Entre otros artículos en 2012 denunciamos que «esto es una bomba de relojería y los pacientes no son conscientes de ello». En 2013 «tu odontólogo te trata bien, no te maltrata o te destroza la boca, que es lo que hacen algunos que trabajan en Vitaldent con títulos falsos» y en 2014 « las agresivas y engañosas campañas de publicidad de clínicas tipo franquicia han hecho creer a no pocos ciudadanos que los precios del dentista de toda la vida son abusivos». También informamos sobre Idental, los empresarios con corazón que tenían a sus dentistas durmiendo en la clínica lo que se llamó clínicas patera. Ojo con sus subvenciones y regalos. Sobre Dentix y sus implantes a 222 euros, sobre Unidental o sobre las clínicas del Dr NO y sus técnicas quirúrgicas de implantes e inventos del tebeo que avergüenzan a la comunidad científica. Han sido muchos los artículos y las denuncias y los lectores lo recuerdan sin duda. Pero hay muchos mas hipermercados, supermercados y tiendas dentales montados exclusivamente como negocio.

El tiempo nos ha dado la razón. Vimos esta semana en las noticias un cliente de una tienda dental de Mislata quejarse porque lleva años pagando un tratamiento que no le ha funcionado nunca y por el cual pagó 12.000 euros por adelantado con la financiación. Cualquier profesional le hubiese cobrado la mitad, pero el cliente señaló sentirse atraído por el anuncio de los implantes a 250 euros ¿le pusieron 40 implantes? No me salen las cuentas, la prótesis que enseñó en TV era del rastro.

Estamos viendo ahora que con los precios gancho y la financiación se han estado cobrando tratamientos mal hechos a precios desorbitados. Y la CNMC creyendo que había abaratado el sector, y lo que ha hecho ha sido engordar al empresario y asfixiar al dentista de siempre. La secuencia es fácil. Se monta la tienda en plan barato, se contrata un dentista por 800 euros con jornada intensiva, y un buen comercial cobrando el triple o cuádruple.

El comercial estudia las posibilidades económicas del cliente y le vende un tratamiento que no necesita por el triple de lo que vale, que al final se queda en el doble de su valor por el suculento descuento que le ofrece. Eso si, lo cobra al contado antes de empezar con un sistema de financiación a su medida. «Firme, firme aquí, que el descuento de esta semana es un chollo…». Una vez firmado el cliente pasa a un segundo plano. Ya no hay prisa por realizar el tratamiento. Con el dinero en la caja una parte se gasta en publicidad, y el resto al bote. Cuando empiezan las reclamaciones cierra la persiana y el dentista a la calle sin cobrar. El cliente sin dientes y pagando, y el propietario a la hípica, que eso viste.

Ahora Ángel Lorenzo el propietario de la firma Dentix, que anuncia sus implantes por 222 euros pero que no fue capaz de aportar al juzgado ni una sola factura de un implante vendido a ese precio, porque es un precio falso aunque lo diga Iker Casillas, se quiere convertir en un ángel para todos los afectados por Funnydent. Ojalá no sea el mismo modelo de negocio, un solo propietario de todas las tiendas, y mismo sistema de publicidad porque perderían pacientes y odontólogos. El tiempo lo dirá. Yo creo que ha visto posibilidad de negocio con la financiera y publicidad gratuita. Eso sí, nos insulta a toda la Junta Directiva del Ilustre Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia.

Enrique Llobell es presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Valencia.

Info: http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2016/02/21/56c98331268e3e24488b4588.html